Viaje a barcelona: Parte III

¡¡Uf, uf!! Anda que no me he retrasado con la continuación de la crónica. Pero aquí os traigo otro poquito mas de esta ciudad que me enamoro. Pos si os acabáis de sumar ahora, os dejo los links previos sobre el viaje:

Tras un reparador sueño, nos levantamos el domingo con las pilas cargadas. Un pequeño bicho peludo y happy nos despertó llenandonos de besos y cariños (y no, no era Drowcito, si no la perrita Odrey quien vino amablemente a pisotearnos y lamernos). Nos dimos una refrescante ducha y tras desayunar nos marchamos. No os voy a negar que salí a la calle con miedo, era cerca de las 12, y me esperaba un sol abrasador y terrorífico. Pero nada mas lejos, había una brisa muy agradable que no hacia pesado el dia para nada.

Estábamos en pleno centro de Barcelona, en el famoso paseo de gracia. Yo tenia capricho de Gaudí a tope, y hacia la famosa casa Batlló que nos dirijimos. Antes pasamos por delante de la Casa Lleo Morera, que hace esquina. Es una casa de 1864 reformada por el arquitecto Lluis Domènech y Montaner en 1902. Esta tan cerca de la casa Amatller y Batlló que llaman a la zona la manzana de la discordia. Desconozco si se puede entrar a visitarla, pero me gustaría un montón hacerlo la próxima vez que visite la ciudad. 

Podéis ver todas las fotos ampliadas solo pinchando en ellas.



 Un par de pasos mas adelante se encontraban los dos edificios de Amatller y Batlló.


Mis ojos no sabían donde mirar, la Casa Amatller es preciosa, tan llena de detalles. Su fachada me encanta, y las esculturas también. Fue creada a peticion de Antoni Amatller, un chocolatero. 




 



 Justo a su lado se encuentra la mítica y pintoresca Casa Batlló. He de decir que su colorido, sus formas, me seducen cual luz a una mosca. Esta vez no compramos entrada, me conforme con mirarla desde el exterior, había otro sitio que me llamaba mas la atención para pagar su entrada y así dejar esta como promesa para una nueva visita.




Había un montón de gente fotografiando la fachada.  Yo note un gusanillo que llevo sintiendo hace tiempo, empezó con los muñecos, pero, ha ido ampliándose. Ahora se que me gustaría tener una cámara reflex que me permita experimentar mejor con las ideas que tengo, aunque aun sigo sintiendo que no le he sacado todo el partido posible a mi chocolatito (Canon Ixus 80).

Tras cruzar la carretera, llegamos ante la fachada de la mitica Casa Milá, o Pedrera. Es un inmenso edificio que cubre la esquina, tan lleno de volumen que impresiona, te sientes pequeño al mirarlo. 


Detalle de una de las balconadas

 Parece, que incluso algo te vigile desde las alturas:


Esta foto la llamo "las marujas" y no por la chica que estaba con la cámara en la mano.

Y aqui os dejo, no quiero saturaros con tanta foto. Asi ademas os dejo un pelin de intriga para el siguiente ¿Me gustara la Pedrera? Jum, jum...

3 comentarios:

  1. Las obras de gaudi son impresionantes, cada una se merece una visita y disfrutarlas.

    Sabes que la pedrera esta inspirada en una ola de la mar mediterranea de ahi sus ondulaciones

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  2. Qué bonita es Barcelona y que poco me acuerdo de ella :S Claro que fui hace ya muchos años con mis padres y como era tan peque pues de estas cosas no me fijaba yo.
    A ver cuándo vuelvo y esta vez con conocimientos de arte (por la carrera que estoy a punto de acabar ^^).

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  3. Aiis, Barcelona... qué ganas de volver... <3.

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